MI
MONITO SALTARIN
-1, 2, 3,4 -. Gritaban los niños.
Frente a ellos, un monito saltaba una suiza sin parar. -5,
6-. Así seguían cantando y riendo.
Todos esperaban ansiosos el espectáculo que comenzaría en breve.
-¡Damas y caballeros, niños y niñas! -¡El
monito saltarín!
Salieron a la pista el monito y su entrenador.
Sin esperar la señal del entrenador salió el monito disparado, saltando al trapecio donde se balanceaba, de una punta a otra; luego montó patines lineales con un casco puesto, saltó la suiza, hizo piruetas y finalmente saludó a los niños que le gritaban, -¡Bravo, Saltarín, Bravo!-.
En un parque cercano, vivía una monita llamada Carlota, que lloraba y se quejaba de estar sola y de no tener amigos con quienes jugar.
Saltarín había escuchado los rumores y se sentía afligido por la monita, hasta había pensado en traerla con él al zoológico, allí sí tendría muchos amigos, y los niños día a día le llevarían caramelos, dulces y galletitas.
-¿Pero cómo lo haré?-pensaba nuestro amigo.
Llegada la noche, con cuidado abrió la jaula, sacó su patineta, se montó en ella y corrió hasta el parque donde estaba la monita, que la verlo preguntó:
-¿Y tú quien eres?
-Soy Saltarín; del zoológico y he venido porque escuché que estás triste y sola y qué lloras porque no tienes amigos.
-Es verdad, paso los días sola y aburrida.
-¿Por qué no vienes conmigo? En el zoológico tendrías amigos y te divertirías todo el tiempo.
-¿Y qué dirá mi
dueño cuando se entere?
-Tú verás que se pondrá contento por ti, sé valiente, vamos.
Y así los dos monitos se subieron a la patineta y a gran velocidad llegaron hasta el zoológico. Al otro día en la mañana, cuando los niños comenzaron a llegar, se asombraron al ver a nuestro amigo acompañado en su jaula.
Carlota saltaba y daba brincos de felicidad, y Saltarín corría y corría mientras los niños gritaban: -Salta, Saltarín, mi monito saltarín-.Y Saltarín saltaba a la cuenta de:
-1, 2, 3, 4
Carlota hizo lo mismo y todos gritaron a la vez:-salta saltarina, salta.
Carlota quedó atontada al ver cuantos amigos tenía, y que feliz sería.
Su dueño que ya sabía la noticia al llegar allí, le dijo:
-Carlota vengo a buscarte, pues te has escapado.
Carlota se escondió detrás de Saltarín que empezó a pelear y hacer monerías en forma de protesta.
Los niños que miraban comenzaron a gritar:
-¡Que se quede, que se quede!...
Y así el dueño avergonzado, delante de todos dijo:
-Es verdad, tienes razón la dejaré, aquí será más útil y más feliz.
Al oír eso Carlota salió corriendo y le dio un abrazo a su dueño que le dijo:
-Eso sí, te voy a venir a ver todos los días.
Y así fue como se conocieron Carlota y Saltarín, y todavía están en el Zoológico para alegrarnos la vida con piruetas y monerías.
Estando yo de paseo por un hermoso jardín mirando las bellas flores, y en raudo mono patín, saltando de rama en rama algo sorprendente vi, era mi amigo jugando, mi monito saltarín. Salta saltarín, mi monito saltarín, Salta saltarín que así me haces muy feliz.
Trate de alcanzar la rama para conversar con él pero el monito tan pillo no se quiso dejar coger…Y así pasaba la tarde ya el sol se iba a dormir pero prometo mañana atrapar al saltarín.
Tiene la boca muy grande y unas orejas así parece más elefante que monito saltarín,
Pero lo quiero por bueno por valiente y saltarín, te invito yo a cogerlo, te invito a jugar aquí. Robertico