Fue una oscuridad, con el frío y la noche ventosa. Volvía a casa después de un tarde, saliendo de noche en mi casa de amigo.
Los caminos estaban desiertos. Apresuré mi moto por el camino sinuoso que lleva a mi casa. Cuando tomé una vuelta que pasa la iglesia vieja, vi a una dama delgada vestida de puro blanco, haciendo el signo de paradero. No había manera que un autobús llegaría en aquel momento de noche. Fui más despacio mi moto y ella sonrió como si nosotros nos conocieramos. "No hay un autobús en esta ruta en este momento", yo la dije. "Necesito realmente ir a casa", dijo ella, dió un paso más cerca a mi motoicicleta.
Había una belleza resplandeciente en su cara.
¿"Dónde vive usted"? Pregunté. "Unas pocas millas abajo este camino, cerrando al Molino". Yo sabía donde el molino esta y ofrecí dejarla en su hogar esa noche. Ella sonrió agradecidamente. Ella se montó mi a mo vehículo y yo empecé a rodar otra vez. Unos pocos minutos luego yo sentía su adherir apretadamente en a mi cuerpo como yo apresuraba abajo el camino. Recordé que ella llevaba un vestido delgado y adiviné que el frío viento hacía ella sentirse así. Paré la moto, quité mi
chaqueta de montar y se lo dí a ella. Ella llevó la chaqueta y nosotros estuvimos apegados otra vez.
Unos pocos minutos luego nosotros nos acercamos al molino y yo no vi ninguna casa en la vecindad. Yo la pregunté si ella vivía dondequiera más cerca. "Toma la vuelta izquierda una centena de yardas desde aquí, mi casa es el tercero hacia abajo ese callejón" dijo. Seguí sus instrucciones. Fuimos bastante distancia antes nosotros encontramos la primera casa. Allí fuimos finalmente, la tercera casa en el callejón. Era una casa bastante agotada y vieja. Paré mi motocicleta, ella se bajó de y me dio las gracias para el paseo.
Lejos, un destello, yo había conseguido llegar bastante tarde después de este desvío. Unos pocos momentos después yo me dí cuenta de que olvidé pedir mi chaqueta a la dama. Pero yo apenas podría ser molesto volver en ese momento. Decidí ir a casa y recogerla en la próxima mañana. Volví a su casa y lo miró como viejo y cruel como hizo la noche previa. Yo me bajé de la bicicleta y subí a la casa.
Al principio yo pensé que no había nadie en el hogar por que todas las puertas y ventanas fueron cerradas. Golpeé en la puerta principal un par de veces y como yo estuve a punto de girar atrás oí que alguien desatranca la puerta de adentro. Una
anciana salió y preguntó si ella podría ayudar. "Sí", dije. "Dejé caer una señorita aquí anoche. Pero me olvidé de tomar la chaqueta conmigo. ¿podría ayudarme por favor"?.
Ella pareció desconcertada y después de que una pausa dijera "vivo aquí en mi propio". Pero supe que la dama se bajaba de aquí anoche. Así que describí a la dama que vino conmigo y la anciana miró fijamente en mí en la incredulidad. "La dama que usted habla acerca de sonidos como mi hija Jane que se murió en un accidente de circulación hace algunos años. Si usted no me cree que voy al cementerio detrás de la iglesia vieja y usted encontrará su lápida allí". Yo me volví y anduve a mi moto desorientó completamente. ¿Cómo podría ser esto? Fue tan verdadero. Por qué inventaría la anciana esa historia.
Decidí hacer una visita al cementerio y empezar a buscar "Jane". Allí estaba, una lápida con el nombre "Jane McIntosh" grabada en ésta. En ese momento yo viví el momento más increíble de mi vida. Mi chaqueta estaba doblada y a un lado de la lápida. Sentí los miembros entumecer y un temblor frío que gasta mi espina dorsal. Desmayé. Eso es todo, nunca volvía a saber acerca de Jane.