La
inquietud de vivir. La reflexión fria, distante, ironicamente dramàtica sobre la mediocridad de la existancia, de la suerte,
de la historia de cada hombre. La teorización de un ímpetu de abdicación de la cotidianidad y
del irrefrenable deseo de desacralizar del bien y del mal, del blanco y del negro; l'' elucubración del inesperado como salida del aburrimiento. Un Matia Pascal sin torre, y submergido, con sus mangas cortas, en un mundo que repudia. La teorización del daño existencial. Sin Culpables.