La Guerra en el Pacíficot
Después del ataque a Pearl Harbor, en apenas tres semanas los
japoneses ocuparon Siam,
las islas Gilbert y Ellice, Guam, Wake y Hong Kong, e iniciaron la
conquista de Malasia, Borneo y Filipinas; seguidamente fue el turno de Birmania, Nueva Guinea y las islas Salomón.La flota británica en el Pacífico también quedó destruida.En marzo de 1942, el general Douglas MacArthur, comandante en jefe de las fuerzas norteamericanas en Extermo Oriente, hubo de abandonar la isla de Corregidor y trasladarse a Australia, donde asumió el mando de las fuerzas aliadas en el Pacífico sudoccidental.En mayo los japoneses completaron la conquista de Birmania y de las islas Filipinas y en Nueva Guinea se dirigieron a Port Moresby, pero fueron rechazados en la batalla aeronaval del Mar del Coral.En junio una potente escuadra japonesa, que tenía como objetivo la conquista de Midway ( base estratégica norteamericana en el Pacífico central) fue interceptada a la altura del atolón por aviones estadounidenses que en reiterados ataques hundieron cuatro portaaviones. A continuación, los japoneses renovaron sus esfuerzos para conquistar Port Moresby, pero los norteamericanos desencadenaron dos ataques, contra las islas Salomón y Nueva Guinea, fijándose como objetivo final la conquista de Rabaul.En las Salomón la ofensiva americana empezó el 7 de agosto de 1942, con el
desembarco en Guadalcanal, de notable importancia en el plano táctico y estratégico, ya que permitió instalar en la isla considerables fuerzas aéreas estableciendo las bases para el predominio aéreo. En 1942 las esperanzas japonesas de nuevas conquistas quedaron frustradas por la batalla de Midway, pero el cambio de situación en el Pacífico sólo se podía lograr mediante la ocupación completa de las islas. A comienzos de 1944 las fuerzas de desembarco del almirante Nimitz, explotando su superioridad aérea, naval y terrestre sobre los japoneses, conquistaron las islas Marshall, Carolina y Marianas .Estas islas serían las bases de los potentes B-29, destinados al bombardeo del Japón. En el Pacífico sud-occidental las divisiones anfibias de MacArthur conquistaron las Salomón y las islas del Almirantazgo y se aseguraron el control de la costa septentrional de Nueva Guinea. El 20 de octubre comenzó el ataque a las Filipinas, con el desembarco en Leyte y la ardua batalla para la conquista de la isla. La marina japonesa, no obstante, salió decidida a jugarse todas sus cartas en las aguas de la isla de Leyte, con una lucha a muerte que duró 2 días(24-25 de octubre).La flota japonesa sufrió una destrucción total, a pesar del empleo, por primera vez de los Kamikazes o pilotos suicidas. El 3 de marzo caía Manila pero en la parte norte de la isla los japoneses resistieron con bravura. El 19 de febrero se inició el desembarco aliado en Iwo Jima, tratando de vulnerar las defensas de la metrópoli nipona. La batalla de Iwo Jima fue la más sangrienta de las batallas libradas en el Pacífico : los japoneses habían convertido a la isla en una verdadera fortaleza sobre la que tuvo poco efecto el previo bombardeo al desembarco. La lucha, encarnizada y sangrienta, duró 36 días de combate, durante los cuales los norteamericanos perdieron 6.000 hombres y los japoneses sufrieron la baja de veinte mil soldados. El 1 de abril los norteamericanos desembarcan en Okinawa, donde deben enfrentarse a los terribles Kamikazes que hundieron numerosas embarcaciones enemigas.Pero en dichas operaciones los japoneses perdieron su mejor acorazado, el Yamato que fue hundido por la aviación norteamericana. En el continete, los ingleses tras abrir la ruta de Birmania, conquistaron Akyab, Ramree, Mandalay, Meiktila y Rangún( 3 de mayo).La situación era cada vez más dramática para los japoneses pero éstos seguían ofreciendo una resistencia encarnizada. Los aliados tenían que conquistar casa por casa, hombre por hombre ya que los japoneses no se rendían ni aún estando desarmados. Stalin, una vez más, demostraba su viveza.A pesar de tener a sus tropas a disposición por el derrumbe de Alemania, Stalin prefería que los norteamericanos siguieran combatiendo, que se desangraran, que gastaran todas sus fuerzas en el Pacífico, así luego el podría sentarse mejor en la mesa de negociaciones.Esta vez era la perversidad de Stalin sriviendo a los intereses de su país.Desde Potsdam, los aliados le lazaron a Japón un ultimátum riguroso que exigía la rendición sin condiciones. Tokio rechazó el ultimátum. Entonces el presidente norteamericano Harry Truman decidió ser más perverso que Stalin ordenando lanzar la bomba atómica sobre la población civil de Japón. Evidentemente Truman no pensó en la suerte de la población civil japonesa.o directamente no le interesaba El 6 de agosto se lanzó la primera bomba sobre Hiroshima, que quedó arrasada. El 15 de agosto, el emperador japonés anunció por radio el término de la guerra pidiéndole al pueblo que aceptase la voluntad imperial. El 2 de setiembre, a bordo del acorazado norteamericano Missouri, se firmó el documento de la rendición incondicional del Japón. El genocidio norteamericano provocado en Hiroshima y Nagasaki no le dio a los japoneses la posibilidad de seguir peleando, pero ganó otra guerra: la guerra del valor y la dignidad contra un enemigo sin escrúpulos. Mientras tanto, en el continente asiático la aviación norteamericana servía de apoyo a las fuerzas armadas chinas a la vez que los británicos rechazaban una ofensiva japonesa en Imphal, en la frontera indo-birmana.
Donanfer