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Shvoong Principal>Libros>Reseña de El Genocidio Nazi: EL Holocausto

El Genocidio Nazi: EL Holocausto

Reseña del Libro   por:Donanfer     Autor : Doonanfer
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El Genocidio Nazi EL Holocausto

A mediados del siglo XIX el poeta judío alemán Heinrich Heine, frente a la persecución antisemita de la que era víctima su obra, profetizó que un pueblo que quemaba libros a la larga quemaría también a la humanidad.Un siglo después su profética advertencia se materializaba en los hornos crematorios de los diversos campos de exterminio diseminados en toda Alemania y en los territorios ocupados por el Tercer Reich.Las palabras de Heine prueban que el racismo y la xenofobia eran un sentimiento muy arraigado en el pueblo alemán mucho antes de que Hitler y sus partidarios nacieran; personalidades como Lutero, Federico el Grande y Richard Wagner ya habían sugerido la deportación o el exterminio del pueblo judío.Adolf Hitler se limitó a capitalizar este enfermizo y ancestral odio racial para ganarse el favor de su pueblo.En los primeros años de su lucha por el poder, Hitler pronto advirtió durante sus discursos, que las frases antisemitas tenían mejor recepción en su auditorio que las denuncias sobre el tratado de Versalles o las afirmaciones tendientes a inflamar el sentimiento nacionalista.A partir de entonces diagramó su carrera política explotando hábilmente la xenofobia de su pueblo y despertando las cualidades más nefastas de los alemanes. Muchos de estos trabajadores(italianos, franceses, polacos,etc) no eran judíos pero pagaron el precio de la ocupación con deportaciones y vidas misérrimas que causaban la muerte.Los tristemente célebres campos de exterminio de Auschwitz y Treblinka, ubicados en territorio polaco, cuentan con el mayor número de víctimas que según algunas estimaciones supera los cuatro millones de muertes.Otras seis millones de personas fueron asesinadas en los campos de concentración ubicados en Alemania y un número sin determinar de seres humanos fue masacrado por los alemanes en los territorios ocupados y en los Kommandos o sucursales de los grandes campos de exterminio.Jamás se sabrá el número exacto de víctimas ni la proporción de muertes según el tipo de etnia pero es indudable que los judíos fueron quienes padecieron la mayor cantidad de muertes que de acuerdo a algunas estimaciones rondaría las seis millones de personas. Sin dejar de reconocer honrosas excepciones, el comportamiento del pueblo alemán durante el gobierno de Hitler,en términos generales, tuvo la actitud de un pueblo bárbaro y criminal que no se ajusta a los parámetros de una sociedad civilizada.La estadística de los hechos demuestra que la mayoría de los ataques que sufrieron los "extranjeros" en territorio alemán fueron obra de la población civil y no de las SS o la Gestapo, más aún en tiempos de guerra cuando la mayor parte de su personal se hallaba afectado en los distintos frentes de batalla.Si pensamos que el nivel de matanzas alcanzó sus niveles más altos a partir de 1940 resulta más que evidente la participación activa y espontánea de la población civil en la maquinaria de muerte.Muchas veces la historiografía de la posguerra ha hecho hincapié en el grado de coerción e intimidación al que era sometido el pueblo alemán por parte de sus autoridades.Esta infame mentira queda al descubierto cuando se analizan los últimos meses de la guerra.En un país devastado por las bombas enemigas, con el sistema estatal desarticulado, las vías de comunicación rotas y con un Hitler enfermo y encerrado en su bunker, la coerción estatal era nula y, sin embargo, las madres alemanas no dudaban en mandar a morir a sus hijos, a veces ni siquiera adolescentes, de manera absolutamente espontánea.A fines de 1944 mientras Alemania se derrumbaba en todos los frentes, el nivel de matanzas en los campos de exterminio llegó a tener un promedio de 24.000 asesinatos diarios (!!!).Hasta que no se difundió la noticia de la muerte de Hitler, los alemanes siguieron luchando por su Führer con un fanatismo ciego que ni la mejor operación de prensa pudo inculcarles.Los hechos prueban que no se trata ciertamente de la conducta de un puebo oprimido o confundido por la propaganda de Goebbels como recita la historia oficial.No obstante el enorme grado de responsabilidad y culpabilidad que pesa sobre su historia, el pueblo alemán no pagó sus culpas y sólo un puñado de hombres conocieron el rigor de los tribunales al término de la guerra.Se dirá que los alemanes pagaron su precio de responsabilidad con sus ciudades devastadas y sus cientos de miles de muertos pero eso fue a consecuencia de una guerra que ellos provocaron en nombre de sus "necesidades vitales de expansión" o Lebensraum.

Donanfer
Publicado el: 17 diciembre, 2007   
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