Todo empieza cuando un día corrigiendo un trabajo sobre las colonias alemanas, el profesor se da cuenta del racismo que sus
alumnos desprenden, especialmente N, pero no hace nada porque los niños reproducen las mismas ideas que en la radio. Cuando llega a clase al día
siguiente hace un sutil comentario sobre que los negros son seres humanos que hace que el padre de N le visite al día siguiente quejándose del comentario antipatriótico que había tenido. En los días siguientes muere W, un alumno suyo de una pulmonía.
Llega la Semana Santa y por orden del gobierno tienen una instrucción premilitar en el campo. Todos marchan contentos incluso el profesor. Cerca de donde ellos acampan, hay un castillo donde se alojan unas chicas de la edad de los alumnos que también están de instrucción. Los primeros días se desarrollan tranquilos. El tercer día de campamento el profesor ve como una pandilla de ladrones de entre doce y quince años, dirigida por una chica le roban pan a una ciega. Al cuarto día roban en el propio campamento y deciden montar guardia por las noches. Durante la guardia de Z se le acerca un chico desconocido y le entrega una carta pero el profesor a pesar de verlo no dice nada a nadie y por la mañana cuando los chicos marchan para disparar, él aprovecha para ir a la tienda de Z y leer su diario. Entra en la tienda, coge el diario, lo abre a la fuerza y lo empieza a leer. En él, Z habla sobre una chica, la cabecilla de la banda de ladrones, con la que había tenido relaciones sexuales. Al volver de la instrucción Z ve que su cajita ha sido abierta y agrede a N porque piensa que ha sido él el que la ha abierto. Por la noche el profesor espía a Z hasta que llega Eva, la chica del diario de Z. Cuando llega empiezan a amarse y el profesor, que tenía pensado
hablar con ellos, se queda mirándoles. A la mañana siguiente después de la instrucción todos vuelven menos N, nadie sabe nada de él. Pasa el día entero y N no aparece. El séptimo y último día de campamento encuentran a N, muerto. Cuando llegan los de homicidios al lugar donde estaban acampados Z confiesa que ha sido él.
Ya en la ciudad empieza el juicio contra Z. El acusado no se acuerda de cómo sucedió sólo dice que fue con una piedra. El abogado defensor se basa en esta carencia de información para decir que no fue Z quien lo mató si no Eva, Z lo único que quiere es protegerla. Cuando declara el profesor dice la verdad sobre el diario, cuenta que lo cogió y lo leyó él y por qué lo hizo y no dijo nada. Pierde su trabajo. Eva declara ante el juez y dice que Z no fue quién mató a N y tampoco ella si no otro chico que tenía los ojos azules claros como los de un pez. Z es condenado por inducir a error a la autoridades y por encubrimiento de robo sin embargo el fiscal solicita contra la chica el cargo de asesinato con premeditación y alevosía.
Eva habla de un chico con los ojos claros como los de un pez y al maestro le viene a la cabeza otro alumno suyo: T. Un día decide ir a hablar con él pero no le saca nada a parte de que le había estado observando incluso el día que él estuvo mirando a Z y a Eva amándose.
Días más tarde llega otro alumno suyo para contarle que una brújula hallada en el lugar del crimen, era de T y la había perdido el mismo día que N había desaparecido. Le cuenta también que T tenía curiosidad por saber como era matar a alguien y verlo morir y que entre cuatro alumnos han creado un club secreto. Al día siguiente marchan para hablar con el juez sobre los nuevos datos pero no se interesa por ellos. El club se presta para hacer investigaciones acerca de T y cada semana le envían al profesor un informe.
El profesor decide ir a hablar con la madre de T pero ella no puede atenderle y se vuelve a casa. En el nuevo sobre del club hay información sobre una mujer con la que había quedado T. Va a casa de la mujer y ella dice que esta fingiendo estar enamorada de T y que le está haciendo un favor a alguien. Un hombre del bar, amigo del profesor, había pagado a lamujer para que pescara a T pero extrañamente no acude a la cita. En medio de la noche la policía acude a casa del maestro, T había aparecido ahorcado y había dejado una nota en la que decía que el maestro le empujaba a la muerte porque sabía que él había matado a N.
Finalmente el profesor se marcha a África de misión, Z es liberado y Eva es absuelta de los cargos y se queda en el correccional.