Dicen que Enrique Vila Matas es el mejor novelista en lengua
española del
momento. “Impostura” (Anagrama, 1984) es un libro
de esos que te hace recordar que el hecho literario es algo distinto a la anécdota, la cartografía o la marquetería, esas cosas que siempre se aprenden leyendo libros malos, también llamados Best Sellers. El libro bueno –Impostura lo es- no te enseña nada de eso. Es más, te deja igual que al principio, pero con más dudas.
La historia de este libro gira en torno a un personaje que reside en un manicomio porque ha perdido la memoria. El director del sanatorio y su ayudante se hacen cargo del problema, algo que acaba afectando seriamente a sus vidas.
“Impostura” indaga en la parte irracional del hombre, en la búsqueda de razones a la existencia y en el absurdo de las pretensiones humanas. También, esta obra plantea una profunda reflexión sobre la soledad del ser humano y la miseria como camino para encontrar la propia identificación. Dicen que Enrique Vila Matas es el mejor novelista en lengua
española del
momento. No seré yo quien diga lo contrario.