Poeta y diplomático mexicano, aunque breve, su obra a sido
considerada como una de las expresiones más significativas de
la poesía del siglo XX en lengua española. Formó parte de los contemporáneos, prestigiado grupo de poetas que recibió el mismo nombre de la revista que sus miembros crearon en 1928. Considerados como una autentica generación, los contemporáneos se preocuparon por el valor de la literatura, y se caracterizaron por una sensibilidad afín, una formación intelectual rigurosa, un interés por el arte nuevo y una necesidad por participar en lo universal.
Su obra intelectual y colectiva, renovó la poesía mexicana. Gorostiza nació en Villahermosa, Tabasco, realizó sus
estudios en letras y desarrollo una intensa trayectoria diplomática en distintos países de Europa y América, ejerció varios cargos públicos como el de secretario de Relaciones Exteriores (1964). Al igual que otros contemporáneos fue catedrático universitario. Fue miembro de la academia mexicana de la lengua y fue galardonado en 1968 con el premio nacional de literatura.
Su obra poética está compuesta por Canciones para Cantar en la Barca, (1925), Muerte sin fin (1939) y una serie pequeña de poemas bajo el título de Del poema frustrado, publicado en poesía (1964), que reúne la totalidad de su producción. Objeto de numerosos estudios, Muerte sin fin ha sido
considerada como la obra maestra. Por la extensión y el arte con que construye un profundo pensamiento filosófico, el cual a sido asociado con el Primer sueño de Sor Juana y las Soledades de Góngora. El poeta busca en sus versos transparentes el misterio que encierra la dinámica de la vida: la desintegración de las formas o la muerte sin fin. El drama, como en El Cementerio de Valéry surge del brillo de la inteligencia. El poeta murió en la Ciudad de México en 1973, su poesía busca la pureza; en ella hay sobriedad, gran imaginación y musicalidad.