Jorge Teillier es un poeta que, por su excelencia, pertenece a lo más granado de la tradición de la poesía chilena.
Sus días fueron influidos por los hechizos de La Frontera ("El Pequeño
Far West", como lo llamaba Pablo Neruda, territorio mapuche irredento hasta la "Pacificación de la Araucanía", situado entre los ríos Bío-Bío y Toltén). La presencia del sur real e imaginario que vivieron sus antepasados, gravita en casi toda su obra. Lautaro, su
ciudad de origen fue fundado en 1881. Era zona de colonos. El tipo de construcción de
los pueblos era europeo. Se hablaba tanto en castellano, como en francés, en alemán o mapudungun, el idioma de los mapuches. El paisaje que muestra Teillier en sus poemas tiene una cierta
similitud con parajes nórdicos, similitud fácil de observar, aun hoy en día, en La Frontera.
Desde su primer libro:
"Para Angeles y Gorriones" (1956), hasta
"Hotel Nube" (1996), supo dar a través de su poesía, una coherencia irreductible al paso del
tiempo, a pesar de que en algunos poemas aparece la aldea desintegrada por la transformación de nuestra historia...
J. Teillier fue testigo de un mundo destinado a desaparecer, y sin lugar a dudas, es un escritor que será leido el próximo milenio. Perteneciente a la generación del 50 junto a Enrique Lihn, Armando Uribe, Alberto Rubio, se sentía afín a Efraín Barquero y Rolando Cárdenas, poetas que como él se podrían denominar "de los lares", heredad acuñada en primera instancia por Rilke. Donde postula un tiempo de arraigo, sin abolir lo cotidiano. Pero Teillier va más allá de lo "lárico". Los distíntos tópicos que utiliza en su poética lo universalizan en cualquier lugar del mundo.
Admirador de George Trakl, Serguei Esenin, Dylan Thomas, Knut Hamsun, Selma Lagerloff, Francis James, entre otros, pasó por Chile a bordo de una nube, fiel a sí mismo hasta el último día de su existencia. Tal vez sea uno de los últimos poetas, si entendemos por tales a quienes tienen una visión distinta de la realidad, capaces de no perder las facetas enriquesedoras del asombro, generalmente inconformistas e incomprensibles para su época.