La reseña histórica de la revolución mexicana y la vida social tanto comportamiento y
costumbres y tradiciones, contada a
través de un
personaje muy peculiar, Jesusa Palancares; este personaje tan extrovertido e introvertido y raro, con tendencias sexuales indefinidas, no en el sentido amoroso, lo que se podría describir como “machorra”. debido a la capacidad literaria de Elena Poniatowska, nos envuelve en una historia de elementos históricos y críticas y opiniones sobre las tradiciones y
costumbres mexicanas. Además nos lleva a través de la novela creyendo que la única expositora es Jesusa, siendo esto falso, ya que se alterna en tiempo pasado y actual, el personaje de Jesusa y la autora, Elena Poniatowska. La trayectoria de vida que se narra entre estos dos puntos del libro es marcada no sólo por una existencia llena de trabajos, de un sin fín de atropellos, de miseria y fatigas, pero también de valor, independencia, decisión, lucha, de una capacidad de mirar críticamente su entorno y, por último, de una fe en la Obra espiritual cuya creencia estaría centrada en la reencarnación - espacio para su consuelo y fantasía, ya que este camino sería considerado por Jesusa como el único cambio que cree posible, por lo mucho que ha purgado en esta vida. Una vida que, al fín y al cabo, se choca a cada paso con la inmensa urbe que crece a su alrededor y que, aunque se "modernize", sigue siendo clasista, no abriendo un espacio digno a la subalternidad - que sigue siempre en compás de espera.
HASTA NO VERTE JESÚS MIO Jesusa creció en Oaxaca, participó de la Revolución Mexicana, llegó tras la revolución a la Ciudad de México y se empleó como obrera, como sirvienta y como mediadora entre los vivos y los muertos. En efecto, el lenguaje media entre diversos mundos y diversas estelas de los ritmos y sonidos del México del siglo XX. De todas las conversaciones de Jesusa, sus recuerdos, sus historias, a
Elena Poniatowska no se les escapa el más mínimo sonido. Disfrute por ejemplo de un bocadito: "En esta reencarnación Dios no me ha tenido como tacita de plata. Aquí si la consigo me la como y si no la consigo pues no me la como y ya. Dio dijo: ''Sola tienes que luchar. Tienes que sufrir para que sepas lo que es amar a Dios en la tierra de los indios''". Como en toda la obra de
Elena Poniatowska en
Hasta no verte Jesús mío se destaca un culminado estilo de narrar que desata las más tajantes contradicciones de la sociedad mexicana; particularmente aquellas en que habitan las costumbres sociales junto a los desdobles de la moralidad.