En “Sancho Panza en la Ínsula” se trata la sucesión de Don Quijote de la Mancha por Sancho Panza, por su fidelidad y servicios.
El día que Sancho es nombrado gobierno en la ínsula conoce a todos los que le sirven y sólo les ordena que cuiden a su burro. Un rato después tiene que dar veredicto sobre un hecho que se ha producido, y debido a que toda la gente está de acuerdo con su decisión deciden que ya no deben echarle, como se había pensado al nombrarle gobernador (pretendiendo echarle pasados unos días).
Sancho Panza para las
sesiones de
justicia para comer, y todo lo que toma tiene que permitírselo el médico, que sólo dice que coma una uva, un poco de membrillo y un vaso de agua.
Después de comer prosigue las sesiones de justicia y tiene nuevos casos que ponen de manifiesto su sabiduría.
Después unas trompetas anuncian alerta de guerra contra los barcos moros. Con ellos Sancho se entera que debe de estar y morir de los primeros de la batalla.
Debido a tantos inconvenientes que le supone este cargo decide renunciar a él y dejarle su cargo a quién lo desee; y él se marcha a vivir tranquilo con su burro, que según él es su único amigo fiel.