LA METAMORFOSIS. Franz Kafka. La Metamorfosis, es una noveleta escrita por Franz Kafka (de ahí proviene el término Kafkiano), que es la apertura hacia la literatura moderna, donde no sólo interesa lo que se dice, sino cómo se dice. Es una metáfora de la condición humana, del hombre que incesantemente trabaja para comer, que come para vivir, y que vive para trabajar. Es el hartazgo de lo cotidiano, es el descubrir, el descubrirse, el poner un hasta aquí y rebelarse a seguir en una rutina que da para comer al organismo, pero que poco a poco mata al espíritu. La noveleta inicia cuando Gregorio Samsa, un trabajador cualquiera, un día se despierta, y se transforma: "Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un monstruoso insecto." En realidad, no se convirtió en un insecto, sino que, simplemente decidió poner un freno a su ritmo de vida, y a partir de entonces, ya no hacer nada. Quería cambiar su forma de ver al mundo: "No soñaba, no. Su habitación, una habitación de verdad, aunque excesivamente reducida, aparecía como siempre entre sus cuatro bien conocidas paredes." Ya no quería estar en el mismo lugar, ya no deseaba ir del trabajo a su casa, y de su casa al trabajo. "Gregorio, en los cinco años que llevaba de empleado, no había enfermado ni una sola vez." "Cómo sino iba Gregorio a perder el tren? Si el chico no tiene otra cosa en la cabeza mas que el almacén. ¡Si casi me molesta que no salga ninguna noche! Ahora, por ejemplo, ha estado aquí ocho días." Cuando Gregorio cambia su actitud, y deja de aportar dinero a su familia, sus padres y su hermana, comienzan a verlo como un bicho: "¿Cómo puede ser esto, Gregorio? Si tal fuese, ya hace tiempo que hubiera comprendido que no es posible que unos seres humanos vivan en comunidad con semejante bicho.
Y, a él mismo se le habría ocurrido marcharse." Para su familia, el que Gregorio estuviera en su casa, sin trabajar, era lo mismo a que estuviera muerto. "Habríamos perdido al hermano, pero podríamos seguir viviendo, y su memoria perduraría eternamente entre nosotros." El propio Gregorio, se sentía un bicho, pues el hecho de no trabajar, de no tener fuerzas para hacerlo, y por la cultura que se le había inculcado, lo hacía sentirse culpable, y sobre todo, pensar en morirse de una vez por todas. "Se hallaba, de ser posible, aún más firmemente convencido de que su hermana tenía razón, él tenía que desaparecer." La depresión, el rechazo de su familia, lo hundieron y finalmente acabaron con su vida: "Su cabeza se hundió por completo, y su hocico despidió débilmente su postrer aliento." A Gregorio le preocupaba, lo deprimía, le hacía sentirse bicho, el hecho de no trabajar y no poder ayudar en los gastos de la casa. En la familia Samsa, alguien sin trabajo, un holgazán, un bicho, era preferible muerto, tal y como sucedió al final de la trama: "Bueno- dijo el señor Samsa -, ahora podemos dar gracias a Dios."