El Libro "El
escritor y sus fantasmas" del escritor argentino Ernesto Sábato, como él mismo especifica en las palabras
preliminares, está constituido por variaciones de un solo tema, por lo que podría decirse que es un compendio de pequeños ensayos sobre la novela, ya sea porqué se escribe, cómo y para qué.
Dentro de la variada cantidad de ensayos ( cerca de ciento cuarenta ) se deja entrever la poética de Sábato y sus opiniones personales sobre la literatura., la filosofía y la realidad actual de la
sociedad. La forma de los ensayos pareciera el de una entrevista, en la cual se pregunta a Sábato sobre los distintos temas con los que titula sus ensayos, y éstos mismos fuesen las respuestas.
Se refiere, en algunos casos más extensamente que en otros, sobre literatura nacional ( argentina ), en donde explica la idiosincrasia del pueblo trasandino. En estos casos se extiende especialmente sobre Borges, mencionando a Hernandez, Güiraldes, etc.
En cuanto a literatura universal, la cual es la base del texto, menciona entre otros a Balzac, Kafka, Joyce, Flaubert, Baudelaire, Sartre, Henry Miller, Sófocles, Camus, Dante, etc. Y sobre todo se refiere al romanticismo y al existencialismo y surrealismo, corrientes a las cuales parece adherir, aunque su análisis nunca cae en la parcialidad. En muchas partes se vale de comentarios de los mismos autores para reforzar las ideas.
Ya en el plano de la filosofía, es palpable la influencia de ésta en el autor, y cómo a través de ésta atraviesa la gran mayoría de los temas. Resaltan sus ideas sobre existencialismo, marxismo y fenomenología, y en varias partes del texto se mencionan a filósofos como Sócrates, Platón, Aristóteles, Hegel, Kant, Kierkegaard, Husserl, Marx, Nietzsche, Heidegger, Vico, etc. Muchas de las ideas de los mencionados filósofos sirven como soporte a las cuestiones en las que se embarca Sábato, y en la mayoría de los casos son éstas las que las responden. En el texto, además se dejan ver muchas sentencias del propio autor de una profundidad envidiable, que pueden compararse a los mejores aforismos de estos pensadores. En estas sentencias en donde mejor se puede observar el pensamiento de Sábato sobre el arte y la literatura, y en muchas de ellas se deja la pregunta abierta al lector.
Casi tan importante como sus planteamientos sobre la literatura y el
escritor, son sus ideas sobre la sociedad actual y su repercusión en el arte. Este análisis parte de su visión del hombre, de la sociedad y del rol de la novela en relación a estos aspectos. Sábato critica fuertemente la sociedad actual, sobre todo por su exagerado positivismo y por estar centrada en la tecnología, abandonando al hombre, el cual responde a este entorno hostil con una actitud metafísica y negativa de la realidad.
No es sino hasta el final donde Sábato realmente se refiere a la pregunta sobre por qué se escriben novelas. Es aquí donde se encuentra condensado el pensamiento del autor, que puede verse reflejado en la última sentencia del libro, una de las más altas del texto: "Los hombres escriben ficciones porque están encarnados, porque son imperfectos. Un Dios no escribe novelas."