La historia transcurre trece siglos antes de Cristo. Con la delicadeza de un pintor de acuarelas y el amor al detalle de un miniaturista el autor nos transmite la historia en el Nilo desde la mirada del protagonista Keftén. Hijo de Gresos embajador de Creta (pueblo natal de Keftén) y amigo del faraón Amenhotep III, fue trasladado a Egipto(Tebas) al sufrir su ciudad natal un ataque que acabó con la vida de su padre, su familia y la de casi todos los habitantes de Creta, fue entonces como Keftén fue enviado a Egipto para sobrevivir a la matanza y donde el faraón lo acogió y lo crió como a un hijo. Keftén creció junto al hijo del faraón Amenhotep IV (Akenatón como se haría llamar después), Neferperura-Atón concubina del faraón y la que después se convertiría en la esposa de Akenatón (Nefertiti como la llaman los egipcios “la belleza a llegado) y Senté que llegaría a ser el escriba real, junto a estos tres niños creció Keftén, durante el tiempo que pasó en Egipto fue educado como un príncipe y aprendió las artes de la pintura bajo la tutela de su maestro Ptahotep quién le enseño todo el arte relacionado con la decoración de tumbas, murales, inscripciones, retratos, etc... Al pasar los años y restablecerse la paz y la vida de nuevo en Creta Keftén fue devuelto a su tierra no sin antes hacer una mezcla de sangre con sus amigos formando así un lazo de sangre con ellos lo que le llevaría a no olvidarlos. Pasaron varias crecidas del Nilo, y el cambio de un nuevo rey en el trono Akenatón es aquí donde comienza la historia, Keftén es llamado por el faraón como pintor para que decoré los muros de los palacios y tumbas de la ciudad que junto con Nefertiti se esta construyendo en Egipto (La Ciudad del Sol) en honor a la primera religión monoteísta en nombre del nuevo dios descubierto por el faraón Atón (Simboliza el sol) y que viene a sustituir a todos los que se veneraban desde hacia siglos. Kefttén tuvo un hijo (Bercos) con una mujer que le abandonó y huyó a la corte del nuevo faraón, donde se dio a la mala vida con varios hombres. Bercos el hijo al que no conoce, es ahora un novicio del nuevo dios Atón y se convertirá en sacerdote al llega el año nuevo. A partir de ahora Keftén empezará a recordar todos aquellos que posee de su infancia y que renacen a su llegada a Egipto, desde su estancia en el palacio real y sobre sus amigos alternando sucesos presentes y pasados. Con el tiempo se va dando cuenta de que todo a cambiado excepto él y sus recuerdos, y que sus amigos ya no son como él los recordaba, Senet es una persona solitaria y amargada que se sirve de su sabiduría para vivir y convencer, Akenatón es un fanático religioso que promulga la paz incluso cuando esta perdiendo su reinado por invasiones y que se niega a la guerra para salvar a su pueblo al que esta llevando a la ruina con la instauración de su nuevo dios y la construcción acelerada de una ciudad inimaginable.
En cuanto a Nefertiti se queda prendado de su belleza al verla lo que le llevará a su obsesión por ella y la agonía de no tenerla nunca, Nefertiti aun incluso mas religiosa que su esposo tiene seis junto a Akenatón. Todo se tambalea cuando una epidemia llegada de tierras lejanas azota la ciudad donde todos creían que el nuevo dios no permitiría la muerte llevándose la vida de varias personas, y sobre todo de la hija predilecta del palacio real, a partir de este suceso la gente empieza a morir y sobre todo la familia real el faraón, quién había dejado a un muchacho que llevaba tiempo ocupando el lugar de la reina, otras tres hijas mas de la pareja real, y el sucesor nombrado por el faraón muere al poco tiempo dejando un vano recuerdo en la historia. La reina que habiendo sido desterrada de sus poderes sucesorios y de su marido pone sus esperanzas en su hija y en el futuro faraón Tutank-Atón para la continuación del legado de ella y su esposo y del dios Atón, pero estos desaparecen al partir el nuevo faraón y su hija a la antigua ciudad de Tebas. Nefertiti desaparece, y donde existía un tempo de Atón se levantan cinco de Amón, entonces Nefertiti pierde sus esperanzas en el niño que la había traicionado y decide huir para morir sola, entonces es cuando Keftén se da cuenta de que nunca la tendrá y decide volver a Creta donde le espera su hijo (quien le ama más allá del amor de un hijo a un padre sino como amante) y Senet el único amigo de la infancia que le queda puesto que todos habían muerto no sin antes darse la vuelta para revivir todo lo que había vivido en la Ciudad del Sol y en sus parajes y preguntándose si esta ciudad y todos sus edificios habían sido realidad o si solo eran un sueño, y si Atón alguna vez había brillado sobre el horizonte consagrándose como único dios supremo.......