El relato se desarrolla entre 1870 - 1871, durante la guerra franco-prusiana.
El tema principal es el cinismo, la hipocresía y los prejuicios que “la gente digna” demuestra hacia Bola de Sebo, ya que coaccionan a la pobre muchacha para que complazca el deseo del oficial, convenciéndola de que está bien que se acueste con él para que les deje marchar, que el fin si justifica los medios; y una vez que están autorizados a partir, le dan la espalda y sienten vergüenza por el nivel al que se ha rebajado la prostituta. El único que se salva de la dura crítica es Cornudet, ya que rechaza el plan para coaccionar a Bola de Sebo, aunque tampoco hace nada por evitarlo.
En cuanto a la guerra, el escritor pone en boca de sus personajes un par de frases muy explicitas, que dejan muy clara su opinión respecto a este tema:
“Si uno se venga de alguien que le ha hecho daño, está mal, puesto que a uno lo condenan; pero cuando se extermina a nuestros hijos como conejos, con fusiles, entonces está bien, puesto que al que más destruye le dan condecoraciones... No, mire, ¡nunca entenderé semejante cosa!”
“La guerra es barbarie cuando se ataca a un pacífico vecino; es un sagrado deber cuando se defiende la patria.”
Respecto a la crítica contra el propio pueblo francés, por la pasividad con que se toman la defensa de la patria, está representada por la acomodada aristocracia y burguesía del relato, por la “gente digna”, ya que éstos acatan todas las órdenes del oficial alemán, siendo Cornudet y Bola de Sebo los únicos que oponen una mínima resistencia. Otro detalle que revela la indignación del escritor está canalizada en la que sufre el Cornudet cuando descubre la convivencia a la que han llegado los habitantes de Tôtes con los soldados invasores.