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El Mito de Osiris
Cuando Ra todavía gobernaba el Mundo, fue advertido de que su hija Nut (Rea), diosa de los
espacios celestes, tenía comercio secreto con Geb (Cronos), dios de la Tierra, y que si en algún momento diese a luz un niño, este gobernaría la humanidad, por lo que Ra maldijo a Nut de manera que nunca podría tener un hijo en ningún día y ninguna noche del año ("Asi nunca Nut pueda dar a luz niño alguno ni en el transcurso del mes ni en el transcurso del año"). El segundo fue reservado para el nacimiento de Horus (Apolo), hijo de Osiris e Isis, el tercero para Seth (Tifón), quien no nació ni en el tiempo que le correspondía ni por el camino adecuado, sino rasgando el costado de su madre Nut. El cuarto día nació Isis , entre las marismas, y el último Neftis (Afrodita, Teleuté y Victoria). Con el tiempo Osiris se casó con su hermana Isis, a quien amaba desde el vientre de su madre. Seth se casó con Neftis, pues al ser un dios sólo una diosa podía ser su esposa. Isis, la más inteligente de los 4 hermanos, obtuvo con destreza el nombre secreto de Ra, el nombre que le otorgaba poder y grandeza (Véase historia de Ra) y con el tiempo Osiris se convirtió en el Rey de Egipto. Cuando había acabado su función Osiris partió a proclamar sus enseñanzas en otra tierras, dejando a cargo de Egipto a Isis quien gobernó sabiamente en ausencia de su marido. Tras el regreso de Osiris, Seth decidió dar un gran banquete en honor a su hermano, e Isis, enterada de la posible conspiración advirtió a Osiris, quien no vió nada malo en acudir al banquete. El cofre fue transportado hasta el Nilo donde lo arrojaron. Isis, enterada de la traición de Seth, se propuso encontrar el cadaver de su marido para darle la justa sepultura, digna de un dios, y partió en su busca junto a su hijo Horus, también llamado Horus el Niño o Harpócrates, encontrando refugio en la isla de Buto en la que vivía Uadyet, a quien los hombres llamaban también Buto o Latona, y le confió a Horus, temiendo que el odio de Seth acabase con la vida de su hijo de la misma forma que había acabado con la de su marido. Isis deambuló por toda la tierra en busca del cuerpo de Osiris, preguntando a todos los que veía, pero no había hombre ni mujer que conociese el paradero del cofre, y la magia que Isis poseía no tenía efectos en tales circunstancias. Además Isis descubrió meliloto en la corona que Osiris había dejado cerca de Neftis, signo inequívoco del comercio que éste había mantenido con su hermana Neftis, a quien confundió con la misma Isis. Más tarde Isis, que sentía gran afecto por el niño, decidió hacerlo inmortal, quemando sus partes mortales. En ese instante Isis adoptó su verdadera forma y la reina advirtió que se encontraba ante una diosa. Cuando Isis recogió el cofre que contenía el cuerpo difunto de su marido, se estremeció, dejándose caer sobre él y de ella emergió un lamento tan profundamente agudo que el más pequeño de los hijos del rey quedó como muerto en ese mismo instante. Isis cargó el cofre en un barco ofrecido por el rey y partió hacia Egipto en compañía del mayor de los hijos del rey. Isis, en un momento de irritación, desecó el curso. Cuando Isis se creía segura y sola decidió abrir el cofre que contenía el cuerpo de su marido, a quien besó. Isis le descubrió y fue tal la mirada que surgió de sus ojos que el hijo del rey falleció en el momento. A su llegada a Egipto, Isis escondió el cofre en los pantanos del Delta y acudió a Buto en busca de Horus. Seth, que se encontraba cazando jabalíes una noche, encontró, por la luz de la Luna, el cofre y lo reconoció. "¿No es posible destruir el cuerpo de un dios?". Isis debía empezar de nuevo su busqueda, pero esta vez no se encontraba sola, contaba con su hermana Neftis, esposa de Seth, con quien estaba enfrentada en su rivalidad con Osiris y con Anubis, hijo de Osiris y Neftis. En su búsqueda iba acompañada y protegida por 7 escorpiones, viajando por el Nilo en una barca de papiro,y los cocodrilos en reverencia a la diosa ni tocaron los trozos de Osiris ni a ella. Poco a poco Isis fue recuperando cada uno de los trozos del cuerpo, envolviéndolos en cera aromatizada, y en cada lugar donde apareció un trozo, Isis entregó a los sacerdotes la figura, obligándoles a jurar que le darían sepultura y venerarían, además de consagrarle el animal que ellos mismos decidiesen al que venerarían con los mismos honores en vida, cuando muriese y tras su muerte. Sólo un pedazo quedó por recuperar, el miembro viril, comido por el lepidoto, el pagro y el oxirrinco, especies que quedaron malditas a partir de ese momento, y nunca más ningún egipcio tocaría o comería pez de esta clase (estas especies inspiraban terror a los egipcios). Isis reconstruyó el cuerpo y con su magia asemejó el miembro perdido, consagrando así el falo, cuya fiesta celebrarían mas tarde los egipcios.
Donanfer
Publicado el: noviembre 28, 2007
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