Los Ainu, Una Etnia que Lucha por Sobrevivir Los
Ainu, indígenas de Japón con una cultura ancestral de adoración
a los osos, luchan por sobrevivir en el remoto norte del país contra la tendencia homogeneizadora que los ha arrinconado durante siglos. Los
Ainu , una palabra que en su propio idioma
significa ser humano , según un cable de la agencia española EFE, poblaron hace siglos un extenso territorio que iba desde el norte de la isla de Honshu (la principal isla japonesa), la isla de Hokkaido, las islas Kuriles, gran parte de Sajalín e incluso el extremo sur de la península de Kamchatka. Pero situaciones límites, como la guerra rusojaponesa de 1905, terminaron agrupando a la mayor parte de los
Ainu en el sur de la isla más septentrional de Japón, Hokkaido. Los Ainu se han hecho dependientes del turismo y las ayudas gubernamentales. La casa
Ainu de Akan preside una pequeña colina sembrada por una docena de tiendas de souvenirs y varios totem que recuerdan a la estética de los pueblos nativos de norteamérica. Allí, varias
mujeres de cuerpo rechoncho suelen interpretar para los turistas, principalmente japoneses, la danza de la grulla con pequeños pasos y bruscos movimientos de sus largas cabelleras negras. Hirasawa, presidente de la Asociación Ainu de Akan, en el centro de la isla de Hokkaido, no habla su propio idioma, como la inmensa mayoría de los integrantes de su pueblo, y reivindica que "se incluya la lengua Ainu en la educación obligatoria". Aunque investigaciones aquejadas de romanticismo han tratado de vincular el idioma
Ainu a múltiples lenguas, incluido el euskera (vasco), el idioma de estos indígenas está considerado una lengua aislada y en grave peligro de desaparición. En la arena política, su impulso creó una inercia que terminó el pasado mes de septiembre con la petición de la Asociación Ainu de Hokkaido al gobierno japonés de que reconozca a estas gentes los derechos que otorga la declaración de derechos de los indígenas de la ONU. Los ainu (palabra que significa "humano" en el idioma ainu) son un grupo étnico indígena en Hokkaido y el norte de Honshu, en la parte septentrional de Japón, así como en las Islas Kuriles y la mitad meridional de la <Isla de Sajalín. Son también conocidos como Ezo o Yezo (蝦夷) en japonés antiguo, y como Utari (palabra que significa "camarada" en idioma ainu) que es como hoy día prefieren ser referidos. Entre el siglo VIII y el siglo XI floreció en la región la cultura Satsumon, procedente del sur, y produjo cambios culturales en la vida Ainu. Durante el siglo XX, su cultura empezó a decaer no sólo por la influencia de los japoneses sino de la cultura estadounidense, que desde 1945 impulsó una mayor vinculación socio-económica. En 1973, los ainus se reunieron por vez primera en una asamblea para revindicar los derechos de este pueblo en la nación japonesa. Actualmente cuentan con una participación en el parlamento japonés. Hay una jerarquía de "kamuis". El jefe de la aldea dirige las ceremonias religiosas que sean precisas; ceremonias que se reducen a la libación del vino, rezos en voz baja y la ofrenda de palillos de sauce con virutas de madera pegadas. El pueblo de los ainus agradece a los dioses antes de comer y reza a la deidad del fuego ("Huchi") cuando acaece una enfermedad. Creen que sus espíritus son inmortales y que serán recompensados después de la muerte con el ascenso a Kamui mosir (La tierra de los Dioses) o castigados en el infierno.Algunos ainus del Norte son miembros de la Iglesia ortodoxa rusa. Cise (se pronuncia chise, significa ''vivienda'') reconstruida al estilo antiguoLa cultura tradicional ainu es muy diferente de la japonesa. Al comenzar la pubertad, las mujeres se tatúan la boca, brazos, los órganos genitales externos y, en ocasiones, la frente, utilizando como colorante ceniza de corteza de abedul que se deposita en un tarro que cuelga sobre el fuego.Su vestimenta tradicional es una capa tejida con hilo aído de la corteza del olmo. Las mujeres también llevan ropa interior de paño japonés. En invierno llevan pieles de animal con perneras de piel de ciervo y botas de piel de perro o de salmón. Su alimentación consiste básicamente en carne de venado, oso, zorro, lobo, tejón, buey y caballo, así como pescado, cangrejos, ostras, aves, mijo, frutas, verduras, hierbas y raíces. Habitan en chozas techadas con cañas, las más grandes alcanzan casi los siete metros, sin habitaciones y con un lugar para el fuego en el centro; no tienen chimenea, sólo un agujero en el techo; sólo tienen una ventana en el lado oriental y dos puertas. La casa del jefe de la aldea se usa como lugar de encuentro comunal cuando es necesario. En vez de utilizar muebles, los ainus se sientan en el suelo, que está cubierto con dos capas de alfombra, una de junco y otra de tela; y en vez de camas extienden planchas, las rodean con un acolchado y emplean pieles como cobertores. Cuando comen, los hombres usan palillos y unos utensilios que les sirven para apartar el bigote y las mujeres utilizan cucharas de madera.
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