Las Seis Esposas de Enrique VII ( Tercera y Última Parte)
Enrique al principio no creyó las acusaciones contra su
Esposa,
pero ordenó al arzobispo que siguiera investigando. Francis Derenham, un ex amante de Catalina a quien ella había nombrado su secretario privado para mantenerlo contento y callado, fue arrestado por Cranmer y confesó bajo tortura sus amores con Catalina y los que ahora tenía ella con Culpeper. El 5 de noviembre Enrique fue informado de la confesión de Dereham, tras lo cual montó en cólera y exigió a los gritos una espada para ejecutar a su
esposa infiel él mismo. El 12 Catalina fue arrestada; cuando le dieron la noticia, corrió al dormitorio del rey y golpeó las puertas para tratar de verlo y suplicarle perdón, pero fue llevada al calabozo por los soldados.El 10 de diciembre de 1541 Derenham y Culpeper fueron ejecutados. Curiosamente, mientras Derenham fue destripado, castrado, descuartizado y ahorcado, Culpeper solo fue decapitado. Sus cabezas fueron clavadas en picas y permanecieron expuestas a público hasta 1546. En cuanto a Catalina, que había sido privada de su título de
reina de Inglaterra el 22 de noviembre, fue ejecutada el 13 de febrero de 1542. Se comportó de forma parecida a Ana Bolena, dando un breve discurso alabando al rey y aceptando su "justo castigo". Fue decapitada de un solo golpe y sepultada junto a Ana. Parece que poco antes de salir para el patíbulo comentó que hubiese preferido morir siendo llamada "señora de Culpeper" que "reina de Inglaterra" Enrique luego eligió como sexta esposa a Catalina Parr. Ella tenía 31 años y era una noble muy respetada en la corte. Es evidente que Enrique no la eligió para tener hijos (puesto que se había casado y enviudado dos veces sin tener descendencia) ni placer sexual, sino porque quería una esposa fiel y cariñosa. Fue tal vez la elección más madura que hizo Enrique en su tormentosa vida matrimonial. Se casaron en julio de 1543.Catalina se adaptó a la perfección al rol de reina. Consiguió reconciliar a Enrique con sus hijas María e Isabel, quienes gracias a ella pudieron regresar a la corte de la que habían sido alejadas a causa de sus madres. Catalina incluso fue nombrada regente cuando Enrique viajó a Francia en 1544.A la muerte de Enrique VIII el 28 de enero de 1547, el príncipe Eduardo ascendió al trono con el nombre de Eduardo VI. Como el joven rey tenía 9 años, era necesario nombrar a un regente. Catalina Parr hubiera podido aspirar al puesto, pero apoyó en cambio a Eduardo Seymour, el hermano de Juana Seymour, difunta madre del nuevo rey. También se casó con Tomás, hermano de Eduardo y Juana. E inesperadamente, en noviembre de 1547, la reina viuda de 39 años quedó embarazada.Su matrimonio con Tomás Seymour sufrió una crisis cuando él intentó (y según algunos, consiguió) seducir a la princesa Isabel, que vivía con su querida madrastra desde la muerte de Enrique VIII, motivo por el cual Catalina mandó a Isabel a otro castillo. Y para completar los infortunios, Catalina murió de fiebre puerperal en septiembre de 1548, tras dar a luz a una hija en agosto.¿Y qué sucedió con Ana de Cleves? Consiguió adaptarse tan bien a la vida en Inglaterra y ganar tanta popularidad entre el pueblo y la corte que tras la ejecución de Catalina Howard Enrique llegó a pensar en volver a casarse con ella. Se mantuvo al margen de las feroces luchas religiosas y políticas que marcaron el reinado de Eduardo VI. Cuando María Tudor subió al trono, Ana mantuvo su posición convirtiéndose al catolicismo. Murió en 1557 de causas naturales. Donanfer