Así como el Oriente medio se caracteriza por ser una mezcla de culturas, de igual manera su cocina también extensamente variada.
Desde frutas y verduras que se consumen casi directamente del campo, hasta platos de larga elaboración como el cordero, ingredientes neutros como el naan y yogurt, así como innumerables mezclas de
especias y
hierbas aromáticas.
Hace unos 7000 años las invasiones árabes llevaron consigo diferentes especias, frutas secas y condimentos de todo tipo. Entre estos están también las hierbas aromáticas como la albahaca, el cilantro, el hinojo y el eneldo.
Algunos platos característicos son:
Tabbouleh, ensalada de perejil picado, tomate, cebolla, cous cous, limón y aceite de oliva.
Hummus, Puré de garbanzos con pasta de ajonjolí.
Falafel, Bolas fritas de garbanzo molido