ÉBANO
Es el árbol representativo de al menos 20 países africanos. De madera sólida, café oscuro, casi negra. Bajo su
sombra muchos pueblos se han cubierto de las llamas abrazadoras del sol mientras han escuchado las historias de sus antepasados. Ébano como un libro es la historia viva de África, la obra cumbre del periodista polaco Ryszard Kapuscinki, que se inicia en 1957, cuando llegó por primera vez a Ghana, el punto de partida.
EL DOLOR
En Ébano, Kapuscinki documentó cuarenta años de recorridos, intercambios personales, experiencias de vida y muerte, momentos históricos, y ante todo sus impresiones, una forma de transmitir los distintos significados de África.
El lector se aboca a una vivencia que sólo es real a través de los ojos del autor, y no por dudar de su veracidad, sino porque es fácil resistirse a creer que todo lo que narra pueda ser cierto: la crudeza de la vida de miles de personas que ponen en seria duda nuestra condición de humanidad.
Capítulo tras capítulo, país tras país, únicamente existe una agobiante repetición de condiciones de subsistencia, de guerras civiles, miseria, enfermedades y climas hostiles. No hay descanso para el lector y, peor aún, no hay tregua para la clase de vida de su gente.
LA ALEGRÍA
Es posible pensar que no todo puede ser tan dramático, sólo que Kapuscinki no presenta la faceta amable de los sectores opulentos de ciertas ciudades, o los
resorts que visitan los turistas, ni los exóticos safaris. Él expone la cotidianidad de la mayoría de los africanos. ¡Qué panorama tan desalentador, nada deseable! Excepto por el hecho de que en toda tragedia hay algo de fondo, una mínima fuerza que rescata a la dignidad humana en su sentido de ser y existir. Entonces llega el momento que en Ébano, se puede sonreir al comprender la dinámica que enaltece cualquier tipo de vida.... Aquella gente que apenas irrumpe el sol, sale de sus casas para hacer vibrar las calles, el principal lugar de socialización. Se transan eternos saludos y se pregunta por las familias hasta por el más lejano de sus antepasados, que por supuesto ya murieron pero que para el africano aún influyen en el destino de los vivos.
LA ESPIRITUALIDAD
El pueblo Karamajong que habita el noreste de Uganda, tiene la misión asignada por Dios de recuperar todas las vacas del mundo para cuidarlas. Este es un ejemplo del sentido espiritual que les brinda sustento a sus vidas. Para los africanos en general, demostrar que se cree en algo o alguien superior es una prueba importante que les permite sentir confianza en aquellos que demuestran tener una concepción religiosa.
¿
COLONIZACIÓN O
INDEPENDENCIA?
Se considera que gran parte de los males actuales de África se deben a la colonización, desde la época en que salieron del continente como esclavos, lo que desmembró a sus pueblos, los dividió a su antojo y les impuso formas de organización occidentales. ¿Cuánto hay de cierto en esto? Básicamente todo. Aunque se discute que la situación de África sería mucho peor si no llegara el avance de las naciones industrializadas, como el caso de la misma colonización europea que combatió epidemias. O basta entender la transformación que produjo en la calidad de vida de mujeres y niños el uso del balde plástico, como lo cuenta el autor, cuando restó peso de sus cabezas al transportar agua de lugares remotos.
La independencia y su efervescente proceso, lo expone Kapuscinki como la esperanza de encontrar la autodeterminación, pues fue testigo del furor de los movimientos de independencia, desde Mozambique, Zambia, Malawi hasta Namibia, pero los resultados de esa autodeterminación son cuestionables ya que derivaron en las guerras civiles, que el periodista denuncia cuando describe la crueldad, como la del famoso Idi Amín y todos los llamados "señores de la guerra".
FINALMENTE
Al leer Ébano se realiza un reconfortante y a la vez doloroso viaje imaginario por África, aunquemuchas veces se tiene una pérdida de la noción del tiempo al no saber con certeza el período exacto de algunos sucesos, - no en cuanto a las fechas históricas-, sino a las circunstancias narradas, si de hecho siguen siendo las mismas en la actualidad. Esto no lo aclara el autor.
Ébano es el testimonio de un hombre valiente como Kapuscinki, que habla de pueblos igualmente valientes como los africanos; y se dicen en plural porque según Kapuscinki, no existe una sola África, hay muchas y variadas.
Sobran las razones para leer Ébano porque a pesar del sufrimiento también hay regocijo y sensibilidad, y principalmente porque se muestra la esencia de África de ese entonces y seguramente la de ahora, de una forma que pocos como Kapuscinki, lo hayan logrado tan bien. Hay que leerlo, porque es una obligación saberlo, pues si no vamos a África a constatarlo con nuestros propios ojos, al menos con Ébano, hemos podido tener una visión más cercana.
SOBRE EL AUTOR
Ryszard Kapuscinki murió en enero de 2007, y fue galardonado con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2003.