Este método de trabajo con la voz cantada es a la vez una herramienta de evolución psicológica y espiritual: invita al viaje
interior para encontrar la propia voz.
El trabajo profundo con la respiración, el aliento y el sonido actúa sobre los siete chakras, provocando un enraizamiento del individuo, preludio de la recuperación de su centro entre tierra y cielo que describen las medicinas tradicionales. Esto da lugar a una rearmonización corporal y una transformación profunda de la psique.
Cada persona constituye un instrumento distinto que funciona según un principio aliento-sonido de orden universal, al margen de la personalidad, la lengua, la nacionalidad y la cultura del cantante. Se trata de recuperar la voz que la naturaleza nos ha dado, sin someterse a ningún tipo de cánones estéticos. Cuando se alcanza la propia verdad vocal profunda (tributaria de la propia fisiología,
psicología y
espiritualidad) se despierta y revela una voz grande y hermosa
A la vez diagnóstico y tratamiento, el canto realiza su obra interior, para recobrar en cada individuo la mezcla auténtica entre los graves y los agudos. A esta relación entre armónicos corresponde otra entre energía y dirección, o entre fuerza y juicio. A la manera de un mandala, puede centrar a los individuos dirigiéndolos al núcleo de su ser. El cantante que acepte pasar por esta vía puede convertirse en un artista de gran dimensión, es decir, ante todo, un artista de sí mismo, un gran intérprete de la vida que mana de él.