Este libro permite un fácil acceso a la historia de la física sin la exigencia de conocer el lenguaje matemático.
Siendo la física la disciplina emblemática de la ciencia occidental, la rápida revisión histórica que realiza Ben-Dov, nos sugiere la evolución de las miradas que la cultura occidental propone sobre el entorno material de los humanos. Desde observaciones directas a los fenómenos accesibles a simple vista –filósofos griegos, en especial Aristóteles- se despliegan una variada gama de preocupaciones. La realidad material va apareciendo altamente compleja según devienen los siglos hasta la modernidad. La comprensión e indagación de los niveles y dimensiones de la realidad física se inician por las preguntas por los movimientos de los cuerpos, la teoría del universo centrado en la tierra; en la edad media se intenta unificar explicaciones de la caída de los cuerpos y de la salvación del alma, junta ángeles con cuerpos celestes sobre una misma base conceptual (Teología + Filosofía + Astronomía + Física) que devendrán en discursos rigurosos, anunciando lo que serán los futuros protocolos lógicos del pensar de la ciencia nova . Posteriormente aparece el prodigio de las postulaciones de Newton sobre el movimiento de los cuerpos y el universo que abrió una visión del mundo a semejanza a una máquina de relojería. La visión mecánica unificadora de los fenómenos de la naturaleza como la gravedad y el movimiento crea la confianza en la ciencia como la capacidad humana de explicarlo todo de forma sencilla, elegante y armónica. El modelo de Newton se convertirá en la máxima expresión del pensamiento racional humano y ejemplo para las otras ciencias. Luego las preocupaciones se desplazan a las dinámicas de los gases, el calor y la energía generando nuevas formas de entender fenómenos diferentes a los tradicionales movimientos de los cuerpos macroscópicos. Lentamente la física se va acercando a dimensiones que son de difícil verificación a simple vista y se formulan leyes sobre la conservación de la energía y el equilibrio térmico de los cuerpos. Leyes que van planteando profundas interrogantes sobre el tiempo, más allá del mero sentido de duración de los eventos, e indican el fenómeno de la irreversibilidad de los procesos en su devenir. En estos debates se formulan hipótesis sobre la estructura basal de la materia retomando la vieja idea de los átomos; así se instala un modelo de la unidad básica de la materia similar a los sistemas planetarios que lo formula Bhor. Una unidad discreta que hace posible la trama más íntima del universo. Este modelo será fundamental para iniciar el pensar sobre las nano-dimensiones del universo. A esto se asociarán indagaciones sobre la electricidad y el magnetismo y aparecerá la noción de “campo” electromagnético explicando, en parte, el vacío entre los cuerpos; se inicia las especulaciones sobre la naturaleza del espacio, la gravedad y la luz. Las Teorías de la Relatividad Restringida y General de la energía, formulada por Einstein constituyen un hito en el desarrollo de física moderna, desarticulando las propuestas de Newton sobre el mundo. La potencia de este pensamiento está en facilitar la resolución de problemas en diferentes áreas de conocimiento de esta disciplina. Igualmente la teoría cuántica que versa sobre la dimensión de las partículas marca un viraje en el pensamiento de la física contemporánea. Las formas de comprender los fenómenos también sufren mutaciones importantes. Desde un conocimiento intuitivo, se levantan cada vez más complejos razonamientos lógicos y la exigencia de la experimentación. Posteriormente, es consenso general que la matemática es el lenguaje propio de la física. De esta forma, la física se vuelve una rama del saber cada vez más hermética para los legos, no solo por el uso de la matemática sino por el alto grado de abstracción que alcanzan sus postulados inaccesibles al sentido común. En todo caso, en la actualidad se aspira a unificar las formulaciones de Einstein y las de la física cuántica. Esta última vive una situación especial ante un déficit de formulaciones teóricas explicativas de las nano-estructuras en contraste con su rápido y exitoso desarrollo experimental con aplicaciones tecnológicas que revolucionan la vida cotidiana. El dilema sobre la validez de las interpretaciones de las partículas elementales como ondas o como corpúsculos sigue vigente; aspecto que aparenta no solo ser un problema meramente teórico no resuelto sino que plantea preguntas sobre el papel del observador en la indagación de los fenómenos, la validez de la lógica tradicional y el mismo patrón epistemológico que ha seguido la física. Al parecer se está abordando límites cuya superación pueden tener efectos insospechados no sólo en la física sino que también en otras ciencias y en la vida de las personas.
Yoav Ben-Dov, Invitación a la física, 1999, Edito. Andrés Bello, Santiago.
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