Tras firmar la paz
Israel y Jordania el 26-X-94, se reemprenden las campañas de exploración
arqueológica.,
el equipo que dirige el profesor Mohamad Waheed respaldado por
el Departamento de Antigüedades de Jordania comenzó a trabajar en las mesetas
cercanas al río Jordán y descubrieron entre otras cosas un sistema de basílicas
con sus correspondientes baptisterios y canalizaciones. Este
lugar ha sido
calificado por un grupo de arqueólogos de reconocida autoridad a nivel
internacional, como el lugar en el que San Juan bautizó a Jesús.
En otras
religiones: egipcia, babilónica, persa e hindú entre otras, al igual que en el
cristianismo está presente el simbolismo del agua como signo de purificación y
vida. Determinadas ceremonias en las que el bautismo está presente datan de la
época prehistórica. Para los pueblos asentados a las orillas del Eúfrates y
Ganges, estos dos ríos tienen el mismo significado simbólico que el Jordán para
cristianos y judíos. El baño sagrado además de purificar y limpiar viste de intangible
vida divina.
Es un gran
descubrimiento tanto a nivel espiritual como científico y tras él los
arqueólogos han reconstruido la ruta de los primeros cristianos desde Jerusalén
,al Monte Nevo( Se piensa que ahí está la tumba de Moisés), pasando por Jericó,
el río Jordán, Betania, Livias e Hisbán.
Entre lo
encontrado está un sistema de canalización de agua; por medio de conductos de
cerámica llevaban agua desde varios kilómetros al sureste hasta este lugar y se
usaba para las abluciones o bautismos y servia de complemento parauna enorme
fuente que manaba en Betania y los peregrinos la llamaban fuente de Juan el
Bautista. Estos descubrimientos han permitido también confirmar la presencia
humana en estos lugares desde la Primera Edad de Bronce.
El descubrimiento
de los restos un monasterio Bizantino
de los siglos (V y VII) les permitió encontrar varias inscripciones que
conmemoraban la vida y obra de San Juan Bautista. En la bíblia narran:” Juan
accedió a bautizar a Jesús (...) salió del agua; y en esto que los cielos se
abrieron y vio al espíritu de Dios descender en forma de paloma y posarse sobre
él. Y se oyó una voz del cielo: Éste es mi hijo amado, mi predilecto”.
Los
descubrimientos han corroborado las afirmaciones bíblicas y permiten afirmar
que San Juan bautizó en varios lugares de Betania a orillas del río Jordán.
Eremitas, monjes ortodoxos y nativos guardan memoria de algunos de estos
hechos.
La cerámica y
monedas encontradas permiten establecer su uso en tiempos de Juan el Bautista
(siglo I a. De C. Hasta el s. I d. C.
La colina de
Betania se señala como el punto en el que el profeta Elías subió al cielo “un
carro de fuego con caballos de fuego (...) pasó y Elías fue arrebatado en un
torbellino hacia el cielo”, para los teólogos Elías fue arrebatado en cuerpo y
alma y todavía no ha muerto, estaría en una región de la tierra desconocida
para los mortales