Al escribir este libro, intentè hacer una mirada irònica, desacartonada del mundo del
psicoanálisis, los psicoanalistas y
también de algunos pacientes.
Si bien son relatos de ficción están basados en mi experiencia en mi consultorio privado, tanto como en hospitales públicos, clínicas privadas.
Los profesionales mencionados en el libro son creaciones ad hoc, pero inspirados en personajes que me tocó la suerte, ( o la desgracia en algunos casos) de conocer.
En el recorrido de Humor de Transferencia para leer en el diván, intenté hacer una crítica, más o menos velada, del funcionamiento interno de algunas de las instituciones psicoanalíticas, que hacen cosas muy diferentes a las que proclaman.
Hay un capítulo dedicado exclusivamente a chistes de salón, aunque tal vez debiera decir, chistes de consultorios.