¡Grito desesperado de un padre que pierde a su familia!¡Grito desgarrador de un humilde campesino que culpa a la ciencia de estar al lado de los ricois!¡Triste y desgarrador poema que nos arranca lágrimas del alma y nos hace llorar al corazóbn.
En este hermoso poema nos cuenta la historia de un humilde trabajador cuyo niño de 8 años cae enfermo con una fiebre que lo devora, que lo consume, que lo mata. El padre desesperado, no sabe qué hacer, pues vive a siete leguas del pueblo. El quegido continuo del niño a causa de la fiebre, ese grito de muerte, ese grito que arranca el llanto:"Agua mama, agua,tata" penetra en la mente del humilde campesino quien toma a su caballo y velozmente va en busca del doctor..
Siete leguas de camino, siete leguas de de espera, de dolor, de angustia, de desesperación y los quejidos del pequeño:"agua, mama, agua tata" se apoderan de su mente, siete leguas de correr desesperamente por un tortuoso sendero y entonces ve la luz de la esperanza, entonces llega al pueblo y busca al doctor.
Y allí, en la oficina del que juró salvar vidas, un médico sin conciencia, uno que no tiene sentimientos humanos, que sólo pensaba en la plata...un mal hombre. le niega los servicios,le niega la oportunidad de vida al pequeño y no lo acompaña a su rancho... El pobre recuerda su tragedia mientras afila el cuchillo de cabo de plata, lo único que le queda.
Ahora recuerda consumido por la rabia, el odio y las ansias de venganza.¡No!¡Ml veces, no!.... El mèdico no lo acompañó porque su rancho estaba distante, porque su rancho estaba a siete leguas de distancia, el médico no fue porque él era pobre y no tenía plata. Entonces hace su reclamo:¡la ciencia no es para los pobres!
Y mientras regresa aquel grito no lo abandona, lo aterra, la esperanza se esfumó y la agonía lo atrapa en aquel torbellino de gemidos:¡agua mama. agua tata. Y llega a su rancho desesperado y su Juana enferma y muere el niño y muere su Juana, su mujer enloquece, y su Juana creyendo a su pequeño vivo camina de un lado a otro como si arrullara a un bebé y su Juana, su mujer lo abandona pata acompañar al niño y el hombre quedó solito en su rancho....
Y cuenta su historia mientras afila el cuchillo, y le suplica al que lo escuchaba.... Si un día hablan de mí y me tratan de crimina, l dile que fui manso, oveja tranquila, pero me pusieron garras... y esos gritos en su mente, y aquel gemido continuo de:"agua, agua, agua mama!¡agua tata, agua tata!, y él ríe, ríe, ríe. Y ve a su Juana loca caminando de un lado a otro! y la tierra se adueña del pequeño inocente! y allá, en su oficina:¡ quizás el médico contaba su plata!..