''Las Aventuras de Pinocho'' escrito por el italiano Carlo Collodi, relata las peripecias de un muñeco de
madera creado pro Geppeto, un viejo y amable ebanista/escultor, que decide técnicamente desde el momento en que nace no obedecer las reglas y convertirse en un
niño de
carne y
hueso. Aunque el libro está
muy contado debemos referirnos aquí, de manera breve; a la parte psicológica de Pinocho.
A diferencia de Peter Pan (niño que nunca quiso crecer) Pinocho desea ser de carne y hueso para vivir las experiencias de un chiquillo normal, pero en el camino de su deseo aprenderá que no todo en la vida es tan fácil como parece y que además, existen ciertas cosas que deben ser ganadas. Resulta entonces (desde un punto de vista muy personal) interesante que a pesar de ser un muñeco de madera Pinocho sufra las mismas emociones que un niño de carne y hueso; un niño que se siente rechazado, que pelea con el mundo y sus reglas, que le hace la vida imposible a sus padres sólo para al final arrepentirse con todo su corazón (de madera? nos preguntamos) de las molestias emocionales que ha causado a aquél quien lo quiere no importa que. Todos podríamos pensar que se trata de un hijo rebeldo, del hijo pródigo de la Bbiblia, cuando lo cierto es que Pinocho puede muy bien ser relacionado con cada uno de nosotros.
Es una muestra hermosísima de creencia, no religiosa sino espiritual. A nuestro entender, el autor (consciente o inconscientemente) nos enseña su punto de vista relativo a Dios (Yavhe, divinidad, como deseen llamarle).
Pinocho resulta la esperanza nunca abandonada por la humanidad de que a pesar de todo lo que hacemos al mundo y unos a otros
existe ese ser perfecto a quien no le importa que nuestras manos estén sucias, o que nos encontremos dentro de una ballena. Esa entidad increiblemente hermosa que nos acompañará paso a paso, cuales bebés que somos, permitiéndonos aprender de su mano y de nuestros errores, sin abandonarnos nunca.
Carlo Collodi nos da una muestra maestra de como el saber que al final del camino existe una sombra acogedora para todos nosotros existe. Sólo debemos buscarla con toda la fe de la que somos capaces, no se nos exige más.
Publicado el: agosto 21, 2007
Más sinopsis sobre Las aventuras de Pinocho