Secretos de prácticas religiosas ancestrales que han llegado, si no intactas, sí vitales
hasta nuestros días, son revelados en sus extrañas lenguas por un grupo de negros brujos fascinantes, auténticos autores de este libro. Vencer a un rival, sin estar presente, o salvar a quien se ama, aún si se está lejos; curar tumores malignos a desahuciados por los médicos; borrar las arrugas de la cara o hacer crecer las pestañas… Todo es posible para estos viejos devotos del dueño y señor del monte, Oluwa Ewe, y de todos los orishas y espíritus que habitan la manigua. Conocerlos, consentirlos, conquistarlos y utilizar su poderosa fuerza en la solución de los asuntos humanos ha sido su vocación y su destino.
Durante varios años de intensa labor investigativa, empeñada en salvar para la posteridad la cultura afrocubana, Lydia Cabrera viajó a través de Cuba visitando y entrevistando con persistente periodicidad a descendientes de esclavos africanos reconocidos por su ejercicio como curanderos y visionarios. Hurgó en la compleja maraña de creencias religiosas y logró ganarse a fuerza de trabajo y paciencia la confianza de estas personas que poco a poco fueron develándole su mundo: todo un universo mágico regido por leyes y seres sobrenaturales que inciden de forma decisiva en la vida de los hombres.
Desde su primera edición, en 1954, hasta la actualidad, El Monte ha permanecido, por una parte, como libro de cabecera de los adeptos a la santería y, por otra, como texto de obligada consulta para los estudiosos del sincretismo religioso en la cultura cubana.