Inquietante novela sobre un grupo de personajes bizarros. Algunos voluntariamente, otros no recuerdan cómo ni porqué, habitan
un Instituto que tampoco se sabe si es hospicio, manicomio, u hotel demencial. Nada es lo que
parece a primera vista. La historia transcurre en la tranquila y bella ciudad de
Colonia del Sacramento, Uruguay, y si alguien, como yo, ha tenido la suerte de visitar el lugar varias veces, sabrá que detrás de lo idílico hay un Instituto agazapado detrás de algún muro muy antiguo. Se lee de una sentada. El lenguaje es tan sobrio, que parece que lo hubiese escrito un ajedrecista. No sobra ni falta una sola palabray no puede cambiarse ninguna.