Vender en los
tiempos que corren es tarea casi imposible.
Ya quedaron atrás los tiempos en que
escuchabas al vendedor
de enciclopedias en el rellano de la escalera o
escuchabas en la puerta a una pareja de testigos de jeová.
Dá igual, te importaba un carajo lo que te decía pero tenías un no sé qué, que te impedia cerrarles la puerta en las narices...en fin que nadie se fia ya de nadie...
Te puedes morir en medio de la calle, robarte en el bagón del metro, llorar y patalear a plena luz del día...todos te ignorarán y te mirarán como si fueras un marciano.
Que dificil resuta encontrar personas.¿¿Existen??