Este es un libro muy ambicioso que
trata sobre libros, para ser más precisos, sobre los grandes libros que
ha
producido la cultura
occidental desde el año 800 A.C hasta fines del
si-
glo xx D.C.Con el fin de sistematizar sus análisis y juicios, la autora plantea que vivimos en
la sociedad de la información, que estamos literalmente inundados por la información, pero
que padecemos un déficit de verdadero conocimiento porque no sabemos ni tenemos tiempo
para saber sobre variados temas y corrientes de pensamiento tan significativas como, por e-
jemplo, el concepto de capitalismo, los orígenes de la democracia, la lucha por los derechos
de la mujer, los grandes cambios de la cultura y su manifestación a través de obras claves de
la literatura,etc,etc.
La autora aborda este desafío estableciendo una serie de categorías y clasificaciones en
las que va agrupando textos fundamentales y que merecen ser
conocidos,estudiados y criticados.Algunas de estas categorías son :
amor, política, mujeres, civilización, clásicos triviales,libros de
culto...en total, 15 categorías.
La erudición de C.Zschirnt es combinada
magistralmente con datos, anécdotas, citas y o- piniones que ofrecen
una
lectura muy amena de cada artículo, es decir, de cada uno de los li-
bros por ella seleccionados ( en total : 108 libros).
Las páginas dedicadas a cada libro estudiado son mucho más que un simple resumen o
reseña, contienen elementos de análisis, crítica e interpretación junto con una visión muy
perspicaz de cada obra integrándola a un contexto que facilita aún más la comprensión de
esta.
Por cierto, leer un texto que nos explica y esclarece diversas obras fundamentales de
la cultura occidental no sustituye la lectura del texto original y completo, por lo que un va -
lor agregado en esta publicación es despertar nuestra curiosidad por acceder a dichas o -
bras o, al menos, a aquellas que pueden estar más a nuestro alcance como lectores del
siglo xxi.
El trabajo sistemático y acucioso de Christiane Zschirnt es digno de destacar, pero co -
mo en toda antología o selección de obras no están todas las que debieran estar.Si bien
ella misma precisa que su campo de trabajo se limitó a textos de la cultura occidental,de-
jó de lado obras literarias de gran trascendencia que forman parte de la literatura norteame-
ricana, española e hispanoamericana, privilegiando, a mi juicio en forma desmedida, obras
europeas, especialmente inglesas y alemanas, que, por otra parte, son mucho más cerca-
nas a su propio acervo cultural ( la autora es alemana).
En conclusión, Libros.Todo lo que hay que leer es un texto que se agradece y un ver-
dadero aporte en estos tiempos en que la lectura cada día pierde más espacio ante el avan-
ce de los adelantos tecnológicos y el poder de los medios masivos de comunicación.