1
Mi pequeño cuarto, lo prefiero sombrío, atiborrado y caótico. Dos ventanas -con los vidrios inmundos-dan a un muro de ladrillo, con muebles polvorientos, un paisaje de arañas, cucarachas, moscas. Una naturaleza totalmente contemplativa. Soy un idealista mediocre, ilusionado de una
mujer que no amo, solo la deseo-su beldad me enferma-estoy agonizando y muero.
En la mañana me levanté desapacible, triste, cansado de ocio y movido-como todos los días-sin querer recordar la
noche anterior que fue fatal, brutalmente excitante, apacible y agonizante.
-
gracias mujer-guardiana de mis noches-gracias-por tu abrigadora piel desnuda, calida y tersa. Que lastima, no quiero a nadie. No quiero enamorarme. No quiero vivir con una mujer y tener hijos. Quiero estar solo, pervertirme. Soy un tipo cínico, egoísta, egocéntrico, sarcástico, encadenado a mi placer físico, místico y espiritual.
Noche de agonía en tu cuerpo, en el silencio de tus gemidos. Me amabas con esa pasión, con ese perfume que destilas que embriaga mi sensibilidad. Me besas en silencio, ardiendo, perdiéndome en tu cuerpo, tocando . Es un placer prohibido, pero me gusta. En ese momento era una
clase de amante tembloroso y excitado. . ; soy un asno que olfateo tus jugos con éxtasis. ¡oh! demonio se benévolo conmigo, no me . Nos unimos en este pacto sagrado y tácito, no voy a poder conciliar el sueño, hoy. Espero no caer en la melancolía por tu ausencia, después de esta noche.
-Me desprende el alma con tus besos-me dijo Lu....
-Gracias, hago lo que puedo- le digo. Y da una carcajada que la acompañó, con timidez
-Voy a comprar más libros, seguido-digo. Y se mata de risa, vagando en mi mente, el recuerdo que nuestro encuentro.
Guardare mis ensueños de la mujer que me inspira deseo, me vestiré para proseguir a un nuevo día.
2
Me dirijo al inmundo ambiente sapientísimo de la universidad. Cuyo nombre de Santo, unió a perro, gato y ratón; y ellos unieron a todo el zoológico: burros, cuy, llamas, chivos, monos, etc. Con una paleta de infinidad de sentimientos, emociones, actitudes y conductas: mediocridad, egoísmo,
amor, odio,
amistad, arabismo, superioridad, pedantería, etc. No se ofenda mi respetable institución, puesto que la sátira y los comentarios son parte de la vida de éxito que, ustedes irradian. Pero, no me complejo, estoy en mi paraíso y se llama la realidad. Esa realidad en que sólo destacarás por tu esfuerzo o por tu apellido.
Ya dentro de la clase, el doctor emana una especie de energía de aburrimiento y fastidio. Mirando a mi enamorada. Pienso, ¿Por qué? ¿Por qué..., porque aquella fisonomía es tan irresistiblemente simpática? Con una contemplación enfermiza. La admiro enormemente: incluso pensé un tiempo que la amaba. Me embarga un sentimiento de tristeza, puesto que no la
amo. Ya terminada la clase, me dirijo al balcón, ahogando la mirada el la inmensidad del cielo, pero la profundidad del cielo me angustia. Pensaba, sobre esa palabra cuyo sentido, hasta hoy, no he llegado a entender: Amor, quiero estar privado de amor y de amistad, quiero conversar con mi soledad y contemplar la inmortal belleza.
Publicado el: febrero 13, 2006
Más sinopsis sobre noches turbias