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Shvoong Principal>Libros>Reseña de El coronel no tiene quien le escriba

El coronel no tiene quien le escriba

Reseña del Libro   por:Martin Lucas Perez     Autor : Gabriel García Márquez
ª
 
Este relato es un ejemplo de economía de medios. García Márquez utiliza la historia de un coronel jubilado en infructuosa espera de su pensión para pintar a todo el Macondo que desarrollaría en Cien años de soledad como paradigma de las naciones latinoamericanas. Aunque todavía sin relatar hechos fantásticos, en los comportamientos rituales y obsesivos de los personajes y en el laconismo y la firmeza casi religiosa con que éstos se expresan se palpa el universo de García Márquez: la constante e infructuosa revuelta política, la no menos permanente represión, la pobreza material, la grandeza y miseria de la superstición de la gente llana, esa realidad desmesurada que marcan las propias características del ámbito geográfico: asfixiante calor, incesante lluvia, exhuberante selva. El coronel acude todos los viernes, aunque disimulando pudorosamente su impaciencia, a la oficina de correos del pueblo en espera de una carta que le anuncie la concesión de su pensión de militar retirado, que necesita imperiosamente porque la muerte de su hijo le ha dejado a él y a su mujer sin recursos. Esta búsqueda tiene detalles kafkianos: la visita a su abogado y las explicaciones de éste sobre las dificultades burocráticas a que se enfrentan o las referencias a los funcionarios que supuestamente estarán tramitando la solicitud. Pero García Márquez en este relato ha superado mimetismos kafkianos como también los excesos de Faulkner, al que tanto olía en La hojarasca.
La historia no se centra en el orden absurdo que rige el mundo, sino en la resolución del viejo de ir saliendo adelante, a medias resignado y a medias ilusionado, entre el orgullo y la fe en la supervivencia. La fe del viejo y de su mujer, que arrastra una enfermedad, se dirige no sólo a la pensión, sino a su valioso gallo de pelea, única posesión que les queda del hijo que murió un año antes en una operación represiva del ejército, dentro de las rutinas de un sempiterno estado de sitio. El coronel vacilará constantemente entre su necesidad de salir de las escaseces (malvendiendo el gallo al cacique del pueblo) y la ilusión que tienen depositada en él los amigos de su hijo para la próxima temporada de peleas. Una vez consigue salir del dilema logrando que sean los amigos de su hijo los que alimenten al gallo (y de paso, apartar algo del maíz que le llevan, para comer él y su mujer), en espera de que las presumibles victorias del animal les saquen de apuros. Pero en la última escena, los problemas se agudizan, aunque también la resolución del coronel de salir adelante como sea, aunque sea comiendo mierda, como dice el personaje en la frase que remata la novela.
Publicado el: 11 febrero, 2006   
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  1. Responde   Pregunta  :    porxoquexe exel coxoroxonexel noxo tixiexenexe quixiexen lexe exescrixibaxa? Ve todo
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