Empecemos por el principio, no tenemos derecho moral a prohibirle a nadie
que haga lo que quiera –ser adicto a cualquier tipo de
droga o
comenzar a
realizar caridad estilo madre Teresa- (ver. Sartre, Nietzche,
Schopenhauer,
Savater, Dostoievsky, Borges, Kierkegaard, etc., etc., etc.) de hecho es
resabido que el estado que trata de imponer una moral es el estado
más
imporal de todos los estados plausibles.
Siguiendo el análisis no existe estímulo alguno a denunciar el susodicho
delito, por una lado tenemos a quienes se benefician de él, o sea los
narcotraficantes, camellos, y otros malhechores como policías y
políticos ya
que el poder económico que adquiere la droga debido a su ilegalidad,
hace que pueda corromper a autoridades a todo nivel.
Friedman apunta también a Estados Unidos, y su política económica que
destruye a las economías tercermundistas, ya que obviamente para
qaue una
economía esté bien, ha de quitarle la plusvalía a alguien, como
intrínsecamente anota Smith en su Wealthy of the Nations, y Observa
Marx,
para perorar con respecto a éste punto años, de años. En los estados
unidos,
el país de la libertad se tienen las carceles más llenas de negros de
todo el
mundo los encarcelados en Norteamérica, por
delitos que en su
mayoria
tienen relación con el consumo y tráfico de
drogas, son más que en el
África,
durante el periódo del Apartheid. Friedman de pasada menciona que
hay una
decadencia del centro de la ciudad, una especie de efecto imán, pues
siendo
tan cara –por la prohibición- se hace que la gente delinca para
conseguirla, y
se relacione con delincuentes. Gente con cáncer terminal no recibe
tratamiento por las políticas anti-drogas. En otros países hace que se
pierda
soberanía, corrompe a la policía, y afecta al humilde campesino.
Existen otros delitos que tampoco se denuncian y que a nadie le
importa
denunciarlos, y que es más sano que no sean delitos, como el aborto, la
eutanasia y el suicidio ¿la sociedad le tendrá asco a estas cosas? La
respuesta
parece saltar a la vista, aunque para quien sea suene muy ilógico
permitir que
nos embriaguemos todos los días de nuestra vida, para terminar con
cirrosis
o consumir cigarrillos consuetudinariamente, hasta morir por cancer
pulmonar, y no sea lógico fumar marihuana, que en toda su historia
nunca ha
causado un solo muerto.
Con un negocio tan grande como las drogas, el gangsterismo, las
pandillas, y
la violencia crece, pero no por la sustancia, pues obviamente la droga
no es
buena ni es mala, solo es un objeto una sustancia inanimada que sirve y
ha
servido a los pueblos durante generaciones de generaciones, pero la
prohibición le agrega un valor agregado que es exhorbitante. Y las
prohibiciones de algo que cabe dentro de la esfera de decisión del
individuo,
causan muchos más problemas de los que solucionan en realidad, por
ejemplo ya no existe prescripción de drogas contra el dolor como la
Marihuana que se usaba para que las mujeres puedan aguantar con más
facilidad los dolores del parto.
Finalmente se hace un enfoque del problema de la demanda, lo que es
obvio
es lo siguiente si no existieran americanos, ni europeos que consuman
cocaina y heroína, nadie plantaría coca ni amapola, pero como todas las
políticas antidrogas, se han apuntado contra la soberanía de los paises
que la
producen o sea que reduce la cantidad de droga en el mercado, lo que
simplemente hace que su precio suba cada vez más y más, y mientras
más se
lucha contra ella más cara y poderosa se vuelve, me parece que vamos a
Publicado el: enero 05, 2006
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