Una lectura divertida para aquéllos que sólo buscan relajarse en sus vacaciones y disfrutar de los elementos cómicos de un
cuento. Los capítulos son cortos y concisos, fáciles de comprender, aunque la acción se desliza rápidamente entre los
personajes. El libro sigue un ritmo muy animado. El lector se da cuenta que los personajes están obviamente basados en las experiencias del autor, lo que les da un carácter chiflado pero real. Muchos son como una versión caricaturesca de las personas que representan, por lo que es muy divertido leer. La
trama acentúa ese sentimiento que todos llevamos adentro, el deseo de lograr algo mejor en la vida. Esta obra es comparable a una comedia situacional estadounidense, ya que contiene múltiples tramas y los personajes son muy coloridos. No espere una disección intelectual de la sociedad, pero sí deléitese con las luchas de cada personaje mientras se desenvuelven en el hilo de la trama.